Shenzhen, un centro de innovación
En la ciudad de Shenzhen, de la provincia meridional china de Guangdong, hace 30 años, poco después de su fundación, el número de universidades e instituciones de investigación científica era cero.
Sin embargo, transcurrido el tiempo, en 2017, la inversión de esta metrópoli en el estudio de ciencias ocupó más del 4 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), similar al nivel de Corea del Sur e Israel, que se ubican en los primeros lugares del mundo en cuanto a sus inversiones en dicha área. Shenzhen también cuenta con más de 10 mil empresas de tecnologías avanzadas, cuyo valor agregado representa más de un tercio de su PIB anual.
He Jiankui, de 34 años de edad, es un profesor adjunto de la Universidad de Ciencias y Tecnologías del Sur, localizada en Shenzhen, mientras se encarga del presidente de una compañía que se desarrolla el equipo de prueba genética y el reactivo que se necesita. Hace seis años, fundó esta firma. En el año pasado fabricó el prototipo de equipo de prueba genética de tercera generación, se trató del primer en Asia que representó el nivel de vanguardia mundial. De acuerdo con He Jiankui, esta máquina dispone de derechos de propiedad intelectual china de tecnologías claves. Manifestó lo siguiente:
“Con el apoyo de la política de nuestra universidad, fundamos la empresa, y desarrollamos el equipo de prueba genética de tercera generación. Hace dos semanas, cumplimos la cuarta ronda de financiación. En total, seis compañías invirtieron 218 millones de yuanes. Por lo tanto, estableceremos la primera línea de producción del equipo de prueba genética de tercera generación en Asia. Después de realizar la producción de todo el equipo en China, reduciremos el costo de la prueba genética desde los 1000 dólares hasta los 100 dólares. En el futuro, no solo en el país asiático, sino también otros países del mundo se podrá hacer la prueba genética en hospitales comunes”.
He Jiankui añadió que dominando la tecnología clave de la prueba genética, su compañía impulsa la reducción del costo de dicha prueba. En ese sentido, más personas pueden hacerla. Detalló:
“Después de bajar el costo de la prueba genética hasta los 100 dólares, se populariza entre una multitud más amplia. En el futuro, ejercerá influencia trascendental en la prevención del cáncer, la prevención y el control de enfermedades contagiosas, e incluso la previsión preciosa en la agricultura”.
He Jiankui opina que Shenzhen tiene muchas ventajas para el desarrollo de la prueba genética. Nos dijo:
“El desarrollo de la prueba genética se necesita el hardware, el software, y la ingeniería de sistemas. Shenzhen puede ofrecernos una cadena industrial completa. En comparación con otros lugares, por ejemplo, Silicon Valley, donde se destaca el software, cuando necesitamos un molde de instrumento de precisión, si enviamos el dibujo a Silicon Valley para la fabricación, unas dos semanas después el molde llegará al laboratorio. Sin embargo, si elegimos producirlo en Shenzhen, el día siguiente podremos usar el molde. Esta velocidad depende de la cadena industrial completa que distribuida en esta metrópoli”.
Un equipo de investigadores encabezado por el Instituto de Shenzhen de Tecnología Avanzada (SIAT, por sus siglas en inglés) ha identificado variantes comunes en GCH1 y KCNJ15 que muestran asociaciones indicativas de Alzheimer. Su investigación fue publicada recientemente en la revista “Proceedings of the National Academy of Sciences”. Por primera vez científicos chinos realizaron un estudio de secuenciación completa del genoma para la enfermedad de Alzheimer en la población china e identificaron dos nuevos factores de riesgo genético asociados al Alzheimer.
La enfermedad del Alzheimer es un padecimiento neurodegenerativo asociado con la edad y la patogénesis de la enfermedad no está completamente clara. Los mecanismos patofisiológicos del Alzheimer son complejos, y los factores genéticos tienen papeles fundamentales. Estudios previos de asociación del genoma completo han identificado varios puntos de riesgo y genes asociados al Alzheimer. Sin embargo, la mayoría de datos genéticos existentes provienen de poblaciones caucásicas y la información de poblaciones de otras etnias es escasa.