La cuarta mayor empresa estatal administrada centralmente china de energía
La fusión del productor de carbón Grupo Shenhua con la principal generadora de electricidad del país, la Corporación Guodian de China, cumplió el 20 de noviembre de 2017. Grupo Shenhua, la mayor productora de carbón del mundo, contaba con activos totales de más de un billón de yuanes (150.700 millones de dólares a fines de abril de este año. En la lista Fortune 500 de 2017 se ubica en el lugar 276. En la primera mitad de año pasado, la Compañía de Energía Shenhua de China, división cotizada del grupo, registró ingresos por 120.500 millones de yuanes, un incremento de 53,1 por ciento anualmente. Sus ganancias netas crecieron un 106 por ciento interanual hasta llegar a 35.650 millones de yuanes (5.360 millones de dólares) en los primeros tres trimestres de 2017. Según un informe trimestral presentado a la Bolsa de Shanghai, las rentas aumentaron un 46,3 por ciento hasta los 182.540 millones de yuanes. El principal negocio de Shenhua incluye producción de carbón, ferrocarriles, transporte portuario y generación eléctrica. El notorio incremento se debió principalmente al aumento de los precios del carbón y al incremento tanto en las ventas del mineral como de electricidad durante el citado periodo. Entre enero y septiembre, las ventas de carbón de la compañía subieron un 13,9 por ciento interanual hasta los 328,3 millones de toneladas. Asimismo, el precio promedio subió un 49,1 por ciento, llegando a 422 yuanes por tonelada. La producción y la venta de electricidad subieron ambas más del 12 por ciento.
La Corporación China Guodian, con activos totales de más de 800.000 millones de yuanes, es una de las mayores generadoras de electricidad del país con una capacidad instalada de más de 143 gigavatios. Se ubicó en el lugar 397 entre la lista global Fortune 500 en 2017. La fusión entre las dos gigantes de energía se ajusta al objetivo del país de reducir el exceso de capacidad en los sectores de carbón y energía mediante la reestructuración de empresas propiedad del Estado, indicaron analistas.
De acuerdo con Zhang Jinxin, de la Universidad Jiaotong de Beijing, dado el prominente exceso de capacidad en el sector eléctrico y la discordancia de las operaciones de los cursos superiores e inferiores, la fusión no solo es una “obra maestra” de la reforma estructural por el lado de la oferta en el sector eléctrico, sino también un camino para alisar la relación entre los sectores del carbón y la electricidad. Li Jin, investigador en jefe del Instituto de Investigación de Empresas de China, dijo que no sólo los sectores eléctrico y carbonero están buscando la posibilidad de fusionarse, sino también las industrias termoeléctrica y de electricidad nuclear están considerando sus opciones. Señaló: “Algunas empresas estatales, sobre todo en la industria pesada de los sectores de energía y electricidad, cuentan con exceso de capacidad, mientras hay otras con una capacidad escasa”. Li también agregó que las fusiones y reestructuraciones continuarán siendo el foco de atención en la reforma y el desarrollo de las empresas estatales, y la reforma de las firmas estatales controladas por el gobierno central se está acelerando. China está recurriendo a las fusiones de las empresas estatales para crear más centrales eléctricas y evitar la competencia feroz, además de reestructurar las industrias redundantes para ayudar a la reforma por el lado de la oferta.
Una serie de reformas ha cambiado su estructura de participación accionaria, ha cancelado activos no esenciales y ha fomentado la innovación. El jefe de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos de Propiedad Estatal, Xiao Yaqing, dijo que para fines de 2017 China había completado básicamente la reforma de la gobernanza corporativa de las empresas de propiedad estatal.
Las empresas estatales administradas centralmente de China reportaron recientemente un crecimiento de dos dígitos en los ingresos de negocios y utilidades del año pasado. Esas empresas, supervisadas por la Comisión de Supervisión y Administración de Activos de Propiedad Estatal (SASAC, según siglas en inglés) del país asiático, obtuvieron rendimientos de 1,4 billones de yuanes (cerca de 216.800 millones de dólares), 15,2 por ciento más. Los ingresos totales de las empresas estatales administradas centralmente fueron 13,3 por ciento superiores para llegar a 26,4 billones de yuanes en 2017. China tiene 98 empresas estatales administradas centralmente, menos que las 117 de hace cinco años, porque el gobierno central ha estado reestructurando a las empresas estatales centrales para mejorar su eficiencia y competitividad.