Sopa de arroz del octavo día del duodécimo mes lunar

2017-11-27 09:48:31
CRI
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Sopa de arroz del octavo día del duodécimo mes lunar

En China, el duodécimo mes lunar se llama “La Yue”. En la antigüedad, era tiempo para festejar la cosecha y hacer los sacrificios. En las dinastías Shang (siglo XVI-X a.de J.C.) y Zhou (siglo XI-256 a. De J.C.), la gente que se encargaba de ofrecer sacrificios a Dios se llamaba “La Ren”. Esa época es la más adecuada para que se puedan hacer ofrendas, porque la carne y el pescado adobados no se estropean con facilidad. Hasta la dinastía Han del Este (25-220), en la que el budismo fue introducido a China, la ceremonia de sacrificio tuvo otros nuevos contenidos, que fue ofrecer sacrificios a Buda. Así que el octavo día del duodécimo mes lunar, era el día conmemorativo en el que Sakyamuni, fundador del budismo, había logrado la iluminación. Comer la sopa de arroz en este día se considera como un recuerdo a Buda.

Sakamuni, originalmente llamado Siddharta Gautama, nació alrededor del año 560 antes de nuestra era, en una familia aristócrata y próspera del clan shakya, en lo que ahora es Nepal, al norte de la India. Algunas tradiciones indican que su padre era el rey de los shakyas y, que él tenía una vida de opulencia, una vida de lujos sin muchos límites: manjares, ropa elegante y muchos sirvientes. A pesar de todo, él no era feliz. Los placeres que le rodeaban sólo servían para que contactara con la insatisfacción y para provocarle un intenso deseo de encontrar algo que tuviera un sentido más profundo.

La insatisfacción que sentía Siddhartha en su vida de lujo alcanzó un límite. A los veintinueve años decidió dejar su hogar familiar y su vida de comodidades para convertirse en errante en busca de la verdad, llevándose consigo únicamente su tazón para mendigar y unos sencillos hábitos. Durante estos seis años de cultivarse, a veces no comía ni bebía, cuando tuvo demasiada hambre, fue a pedir limosna. En aquél tiempo, los campesinos eran muy pobres, la beneficencia que podían darle era un poquito de arroz, legumbre, cereal, frutos silvestres, Sakamuni los mezclaba y cocía la sopa.

Un día, Sakamuni vino a Magadha para buscar el verdadero significado de la vida. Debido a la fatiga, el hambre y el clima cálido, él estaba inconsciente. En ese momento, vino una pastora. Al ver que él estaba hecho un sarmiento, tirado en el suelo, se apiadó mucho de él. Regresó a casa, le preparó la sopa con arroz, leche, diversos cereales, frutos silvestres, y le dió de comer. Después de tomarlo, Sakamuni se sintió rebosante de vitalidad. Fue al río a bañarse y después se sentó bajo el árbol tiliáceo a meditar. Unos días despúes, logró la iluminación y se convirtió en Buda. Aquél día, precisamente fue el octavo día del duodécimo mes lunar chino del año 525 antes de nuestra era.

Después de que el budismo fue introducido a China, cada octavo día del duodécimo mes lunar, los budistas devotos se reúnen para rezar la sutra budista, quemar incienso, postrarse ante la imagen de Buda, e imitar las escenas en las que Sakamuni pidió limonsa y la pastora le dió sopa de arroz para comer. Ellos también cuecen la sopa con arroz, mijo, lengumbre, frutos silvestres, etc. Poco a poco, esta costumbre de comer sopa de arroz en el octavo día del duodécimo mes lunar se ha difundido en el pueblo.

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